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Son numerosos los bailes que se realizan durante las fiestas de La Magdalena. Este bando tiene danzas exclusivas, sólo bailadas por sus miembros durante las fiestas, como la Jota de La Magdalena, La Habanera, La Enredadera, la Danza de San Joaquín y diversas giraldillas. Pero también este bando baila el resto de danzas tradicionales del Oriente, como es el Pericote, danza ancestral  de cuyo origen aún no hay acuerdo entre los estudiosos del tema.

EL PERICOTE: ORIGEN E HISTORIA

Su origen es desconocido y no existe documentación alguna al respecto. Algunos sostienen que proviene de la danza representada en el grabado prehistórico del ídolo de Peña Tu (sito en el pueblo de Vidiago, Llanes). Esto puede ser, factible, pero debemos hacer la salvedad que aun teniendo cierto fondo religioso común a todos los bailes y danzas primitivas, pierde este carácter exclusivo para unir cierto matiz erótico, el cual no atisbamos a ver en los grabados mencionados antes. Para E. Pola la pareja genuina era la tríada (dos mujeres y un hombre), y que representa a dos vírgenes con ánforas de agua en la cabeza y un ramo verde en las manos (el Corri-Corri de Cabrales se baila con ramas de “alloro” laurel), y son descubiertas por un espíritu del bosque que las descubre. Ellas huyen, pero vuelven, lo provocan y muestran su displicencia. El hombre es quien lleva la parte activa y ceremoniosa del baile buscando que se enamoren de él.

Uno de los estudios más importantes es el realizado por Yolanda Cerra Bada, quien indica que la primera referencia clara es de 1860, que por aquel entonces constituía un divertido baile de tres, un hombre y dos mujeres, que bailaban con suavidad y agilidad, esta danza tan original. Ya en 1862 era el baile más importante de los bandos de La Magdalena y San Roque. Sólo existen dos datos antes de estas fechas, hacia 1800 que pueden referirse a dicho baile. Martínez Marina, quien elaboró la parte correspondiente a Asturias del “Diccionario Geográfico de la Real Academia de la Historia”, donde se

refiere a “una figura en ocho de contradanza”. La contradanza, según indica Cerra Bada, es un baile cortesano, pero sus figuras no se corresponden con la coreografía del pericote, aunque esa alusión al ocho, pueda referirse a la segunda parte del pericote. Estos bailes iban acompañados de romances y cantares sueltos, de tres a cuatro versos, al son de un pandero. El acompañamiento del tambor y la gaita estaba reservado para grandes ocasiones. Hoy todo ha cambiado, pues lo habitual es bailarlo al son de la gaita, y ya no queda casi nadie que cante el pericote al son del pandero, aunque se intenta recuperar su estilo más primitivo. También se le conocía por otros nombres como: valamé, contrapaso, baile de tres, pericón o baile  lo llano. El primero referido a sus letras, el segundo por el número de bailarines, el tercero porque se trata de un baile tranquilo, no agitado, y por último pericón y pericote porque en tiempos una mujer hacía el papel de hombre en el baile. Adoptaría el nombre fijo de pericote ya en el siglo XX. Será en los felices años 20, cuando diversos folkloristas asturianos reparen en este baile. En ese momento comienzan a difundirse sus posibles orígenes y naturaleza del pericote. Aquí encontramos opiniones para todos los gustos acerca de su procedencia, unos dicen que es griego, otros que celta, otros que proviene del neolítico. Respecto a su naturaleza dicen que es un ritual erótico, rito prenupcial o incluso funerario. Pero para Cerra Bada, todas estas afirmaciones carecen de fundamento, pues dichas opiniones se han realizado con un total desconocimiento del baile y de su coreografía.

La idea de ver reflejado este baile en las pinturas de ídolo de Peña Tú, proviene de la obra del folklorista A. De Llano “El Libro de Caravia” donde insinúa que dichas pinturas parecen representar una danza, que es dirigida por un personaje principal, en esto ve las coincidencias con el pericote. Pero se da la circunstancia, de que cuando opinó así no había visto nunca el pericote, pues según Fernando Carrera sería en 1930 cuando se bailó uno en honor de Menéndez Pidal, y al cual asistió- y vio- Aurelio del Llano. No será sólo del Llano quien vea este baile en el ídolo prehistórico, pues otro folklorista como Constantino Cabal, si bien discrepa que sea dirigido por una persona principal, si está de acuerdo en verlo en las pinturas de Peña Tú. A partir de esta tesis todo el mundo afirmaba como prehistórico el origen del pericote. Durante muchos años se buscan sus orígenes, se cree verlo en ídolos y restos prehistóricos. Y como dice Cerra Bada: “se ve, lo que se quiere ver”.

Con motivo de la llegada de Carlos V a España, en 1517, el cronista, Lauren Vital, describe los actos que se hicieron para agasajar al Emperador, entre ellos habla de un baile realizado en Colombres – cerca de Llanes- donde una mujer mayor, en el centro de un corro de mujeres, salta, se contorsiona y choca sus zapatos. Pero esta descripción nada tiene que ver con nuestro baile. Hoy los historiadores han dicho que este ídolo prehistórico es un monumento funerario, y que sus pinturas representan figuras antropomórficas, pero no afirman que éstas estén bailando. Con lo cual la idea sobre el origen del pericote cae por su propio peso. Por todo ello Cerra Bada afirma que las ideas milenarias acerca de su origen forman parte del discurso folklórico,  nacido del Romanticismo, movimiento cultural que “descubrió” al pueblo y sus tradiciones. Y llevó a los folcloristas a una obsesiva búsqueda de las raíces en un pasado remoto más idealizado que real.

A pesar de todo lo expuesto el pericote es hoy la joya del patrimonio llanisco, un legado que se transmite de generación en generación, y que por lo tanto, aún sin querer, evoluciona. No existe un solo pericote, cada bando lo interpreta de una manera distinta, aunque tiene pasos comunes, también los movimientos son diferentes.

EL PERICOTE DE LA MAGDALENA

En el Bando de la Magdalena lo bailan ocho mujeres y cuatro hombres, siendo el bailador más experimentado el que capitanea el baile y dirige a los demás, dando las órdenes a modo de “voces”, así se marcan los diferentes pasos. Estas voces son: “a pasar”, “aire”, “a quedar”. Antaño se bailaba así: Presidían tres viejas vestidas de negro, la de más edad en el centro, sentada en una “roñada”, en una “tayuela”, o en una silla “de maconeru”. Tocaba el pandero. Las otras, una pandereta grande. Las tres en línea, sentadas o en cuclillas, cantaban los hiporquemas, versos graciosos y picantes como este:

“Yo casemé con un vieyu

Per jartame de riir

Jici-i la cama mui alta

I non podía subir”

Existen muchas letras de El Pericote, que bien merecerían un estudio y su recopilación en un libro. Algunas dicen así:

  • “Yo caseme enamóreme cambie la plata por cobre, cambie la mia mocedad por moneda que non corre”
  • “Yo caseme con un vieyu, pa faceme chocolate, y después me dixo el truhán, que el molinillu non bate”

La tríada de viejas se situaba como a dos metro y medio de las mozas en el momento inicial del baile. Hoy se baila al son de la gaita y del tambor, (sin cánticos) y las mozas siguen con sus castañuelas adornadas con cintas, el compás marcado por el tambor.

 FASES PRINCIPALES:

  • “Patagüeyu es el inicio con la rodilla derecha en el suelo y los brazos extendidos hacia atrás, mientras se hace una reverencia a las mozas inclinando la cabeza.
  • “El Paseu”: aquí el mozo “camina” indiferente de un lado a otro y volviendo, siempre paralelo a la línea de las mujeres.
  • “Trebeyu”: en esta fase el hombre corteja a su pareja (dos mujeres) para atraerlas, se sitúa enfrente de ellas y equidistante de ambas con los brazos levantados y haciendo un complicado paso con los pies a modo de salto, aquí mantiene erguida la cabeza con cierto aire pícaro. En este momento las mozas con sus castañuelas parecen decir “vete que no te quiero, pero no te vayas que te quiero”.
  • “El Triscoleo”: las mozas mueven los pies en círculo dando pequeños pasos y el galán va saltando enfrente de una y otra, para terminar dando un gran salto entre ambas a la voz de “a pasar”.
  • “La Cadena”: es un girar en forma de ochos cadenciosos que realizan las mozas yendo y viniendo sobre un ocho invisible y amplio trazado con sus pies sobre el césped. Cuando una huye del mozo, ya está la otra enfrente de él ofreciéndole “sus gracias”.

Luego vuelve a formase el Paseo y el Triscoleo, para terminar saltando los cuatro mozos entre los dos grupos de aldeanas.  Se empieza de nuevo los ochos, y los mozos van primero detrás de un grupo y luego del otro. A la voz de “Aire”, dada por el bailador, las mozas comienzan a mover ligeramente la cadera, y siguen desgranando ochos. El baile finaliza a la voz de “A quedar”; los dos grupos de aldeanas se ponen en fila y lo mismo hacen los mozos, colocándose entre su respectiva pareja de aldeanas y concluyen todos los bailarines con un saludo en deferencia hacia el público.

Actualmente este baile es parte una actuación delante de un público, ya no es un acto espontáneo en cualquier romería, un baile de diversión, sino que se ha convertido en un símbolo identitario de Llanes, del concejo. Es un valor turístico más a ofrecer, no hay que olvidar que el turismo es el motor económico de la zona oriental de Asturias.

Todo ello es cierto, pero no deja de ser más bonito el pensar que es un baile de ritual amoroso, entre el hombre y la mujer, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. Aunque la realidad sea bien distinta, a veces es mejor seguir soñando…

BAILES EXCLUSIVOS DE LA MAGDALENA:

La Jota de la Magdalena, Habanera de la Magdalena, Giraldillas, Danza Prima y otros bailes.

Son bailes sólo interpretados por miembros del bando durante las fiestas de La Magdalena.

JOTA DE LA MAGDALENA

Según la folklorista Yolanda Cerra Bada, es un baile de diversión por pareja que está extendido por casi toda España. Su primera referencia es del siglo XVIII, en un sainete de Ramón de la Cruz. En Asturias es común en cualquier rincón. Los pasos de baile son los característicos de las jotas asturianas, la fase álgida de la misma se denomina: “Moje”. La Jota de La Magdalena es exclusiva del Bando. Compuesta en el s. XIX por los maestros Segura Ricci y Verguilla, tiene letra y música. SE puede bailar con banda de música, o con gaita, y tan sólo es bailada por miembros de dicho Bando aunque para ocasiones excepcionales, como festivales a nivel nacional o internacional, si puede ser interpretada por otras personas que no pertenezcan al Bando. SE baila el 22 de julio durante el festival folklórico, a los sones de la banda de música. Una curiosidad es que siempre lo bailan solteras.

OTROS BAILES:

Otro de los bailes particulares de La Magdalena son “Las Giraldillas” como: “La Enredadera”. Consiste en un corro formado por las más pequeñas del Bando (a partir de los dos años y dependiendo de la altura) y cogidas de la mano realizan varios pasos al tiempo que cantan la canción de “La Enredadera”. Según Cerra Bada este baile derivaría de la Danza Prima, y se bailaban una vez finalizada esta con la pretensión de unir un baile lento con otro más rápido. Se compone de dos partes muy diferentes, la primera es igual a la Danza Prima, y la segunda, se trazan pasos de baile “a lo suelto”.

También exclusivo del Bando es “La Habanera de La Magdalena”, al igual que los bailes mencionados antes se ejecuta la mañana del 22 de julio. Su compositor fue Estanislao Verguilla, que fue director de la Banda de Música de Llanes, de 1890 a 1892. Según el punto de vista coreográfico de Cerra Bada, se trata de un baile híbrido creado en esos años. Es interpretada por la Banda de Música y las aldeanas y porruanos se cogen del brazo moviéndose al compás de las notas con un ligero vaivén.

LA DANZA PRIMA

La Danza Prima se baila en cualquier lugar de Asturias y fue estudiada ya por Jovellanos. Como dice Cerra Bada es un baile donde tiene cabida cualquier miembro de la comunidad, sin excepción de clase social, edad o sexo. Y también es coral porque se danza y se canta. Suele ser el broche final de cada fiesta y así afirmar la identidad del grupo. Antiguamente estaba prohibido que hombres y mujeres danzasen cogidos de las manos, y como se consideraba este hecho algo inmoral existían danzas masculinas y danzas femeninas, que se diferenciaban en el ritmo y en la melodía. Después se unificaría y se tomaría por modelo la danza masculina, más lenta y solemne. En Llanes se baila cogidos del brazo hombres y mujeres, en fila y con el paso de delante atrás, van recorriendo la zona correspondiente a su bando hasta llegar a sus respectivas capillas, donde poco a poco se va formando una espiral hasta terminar en un caracol. Tiene varios nombres, el genérico es el ya mencionado Danza Prima, pero varía según la advocación de cada fiesta. Es curioso que en La Magdalena el día 22 esta danza se llama: Danza de San Joaquín, según indica la tradición y los cantares que la acompañan.

Todos los restantes bailes pueden observarse en el Festival Folklórico del Bando celebrado los días 21 y 22 de julio. Cabe destacar que todos los bailarines no son profesionales y que ensayan, enseñan y bailan gratuitamente.