El Día Grande: 22 de julio festividad de Santa María Magdalena

Esta festividad proviene de Éfeso y aparece por vez primera en el martirologio de Beda “el venerable” hacia el 720. La devoción a Santa María Magdalena fue en aumento y tuvo su apogeo durante los siglos IX y X, en este último siglo aparece el cántico Quem queretis  (¿A quién buscas?) cantado durante la Pascua, ahí  emerge como portadora de mirra. Su festividad es una fiesta “doble”, es decir, que debe ser celebrada. En ella se recitaba el credo de Nicea, hecho que sólo se hacía los domingos y en las celebraciones dedicadas a los apóstoles. Algunas de las oraciones ya aparecen en los libros litúrgicos del s. IX. Su misa completa data del s. XII.

En Llanes este día nos lo anuncian los voladores a las ocho de la mañana. Más tarde, un pasacalles formado por los integrantes y simpatizantes del bando recorre la Villa al compás del pasodoble “El Magdaleno” del maestro Segura y Ricci, interpretado por la banda de música, para finalizar en la plazuela de La Magdalena. Desde allí comienza el traslado procesional de la Santa hacia la Basílica, donde tiene lugar la Misa Solemne concelebrada por tres sacerdotes. Incluso algún año contó con la presencia del Obispo. Grandes oradores sagrados pronunciaron el sermón de La Magdalena, entre ellos cabe citar al padre Juan Benavent, Canónigo de la Catedral de Valencia; fray Justo Pérez de Urbel, Abad mitrado e insigne poeta; el jesuita padre Campos y otros muchos.

Merece la pena detenerse en las lecturas sagradas. Según estudiosos biblistas se asemeja a María de Magdala con el arquetipo del Cantar de los Cantares (Cant, 1-4) donde la Sulamita busca en la noche a su esposo, al “amado de mi alma” como la Magdalena busca a Jesús en el sepulcro. El resto de lecturas nos hablan de la muerte y resurrección de Jesús, nos muestran la necesidad de vivir para “Aquel que murió y resucitó por nosotros” (2 Cor 5, 14-17). Pero quizás lo más importante sea la lectura del Evangelio según San Juan (Jn 20, 1-2; 11-18) donde la Magdalena es el primer testigo de la Resurrección, la portadora de la buena nueva a los discípulos. La Misa Solemne es cantada por la Schola Cantorum que interpreta himnos y composiciones exclusivas del Bando como el emocionante “Ruega por nos, María Magdalena” donde al son de panderetas se implora a la Santa que no abandone a la Villa de Llanes. Finalizada la Santa Misa se forma la procesión, que discurre por el denominado “Barrio de la Magdalena.”

Una vez depositada la Santa en su capilla, comienza el gran Festival Folklórico, a cargo de miembros del bando. Consta de composiciones propias – aparte del genuino Pericote llanisco- como: Ofrecimiento de Ramos, La Habanera de la Magdalena, La Jota de La Magdalena, La Enredadera y giraldillas. Al finalizar se forma la Danza de San Joaquín (variedad de la Danza Prima) cuyo estribillo dice: “Es tradición solariega, la danza de San Joaquín, danzar en La Magdalena”; continúa la danza hasta a la capilla donde finalizan los actos de la mañana.

Después del almuerzo se ofrece un concierto a cargo de la banda de música que interpreta piezas clásicas junto a las composiciones exclusivas del bando. A continuación comienza la romería, hasta el anochecer cuando se forma de nuevo la Danza Prima hasta la capilla. Por la noche, una gran verbena pondrá el punto final.